Martín Noel, George Kubler y sus diferentes enfoques en la historia de la arquitectura
Capitolo di libro
Data di Pubblicazione:
2022
Abstract:
La historia de la arquitectura en América Latina se inició, por primera vez, con un estudio metódico, a finales del siglo XIX. Entre los precursores que se interesaron en este tema se destacan Martín Noel (1888-1963), intelectual, arquitecto y político argentino, y George Kubler (1912-1996), estadounidense, el cual se distinguió por ser el primer arquitecto de habla inglesa que examinó las antiguas colonias ibéricas en América.
A la generación de estudiosos nacidos en las últimas decádas del siglo XIX se opusieron los historiadores del siglo siguiente. Entre Noel y Kubler se encuentran pocos puntos en común: ambos estudiaron en Europa y al principio de sus carreras se ocuparono de los territorios del antiguo virreinato del Perú. Noel, desde el 1914, perfeccionó sus investigaciones en busca del origen de la arquitectura nacional, que reconoció en el periodo colonial del Alto Perú, como también en Cusco y Lima; es en la capital de Perú donde Noel tuvo la posibilidad de aplicar concretamente sus conocimientos de arquitectura antigua, a partir de la cual nació el estilo neocolonial que definió su obra: el inovativo proyecto para la Embajada Argentina (1928) que le sirviò de modelo para el Pabellón de la Exposición de Sevilla (1929).
En el camino marcado por personalidades como fueron la de Martín Noel, los historiadores de la siguiente generación reconocieron una forma de trabajo académico, con metodología rigurosa y crítica; si embargo manifestaron sus desacuerdos con Noel y otros, los cuales estaban mas interesados a crear una arquitectura neocolonial que a preservar lo realmente colonial.
Kubler, por su parte, comenzó estudiando principalmente la arquitectura mexicana, para luego abordar la cultura peruana desde un punto de vista de la expresión artística de inspiración precolombina. Tras el terremoto del 1950 en Cusco, siendo él considerado uno de los principales expertos de la arquitectura latinoamericana, estuvo encargado por parte de la UNESCO para que fuera a la antigua capital de los Incas, a evaluar los daños y elaborar un proyecto de reconstrucción de la ciudad. De hecho, no tenía muchos conocimientos de la zona andina a mediados de los años ‘40, como lo demuestra la correspondencia con Harold Wethey en 1946.
El intervento de Kubler en Cusco provocó una animada polémica con todos los demás historiadores y aquitectos de la zona. En el 1950, cuando ocurrió el terremoto, el presidente de la UNESCO era el mexicano Jaime Torres Bodet (1948-1952), un gran admirador del estadounidense. Mientras tanto, los acontecimientos sociales y políticos contemporáneos de otros estados sudamericanos, como la Argentina, impidieron la partecipación de académicos más cercanos a la realidad peruana, entre ellos el propio Noel. A veces la escritura de la historia es condicionada por los hechos sociales y políticos de la época.
Por este motivo Kubler tuvo también una fuerte discusiòn incluso con Mario Buschiazzo, el principal antagonista de Noel desde un punto de vista teórico. Se trataba de polémicas académicas, diferentes formas de entender el mundo y su pasado. Cusco fue causa de una contraposición entre ellos; hoy podemos decir que los arquitectos Sudamericanos tenían razón, pero Kubler representaba una mirada muy diferente al patrimonio, una vertiente de modernización que aún no había llegado al Perú.
El asunto no era de temas, sino de métodos y teorías. Kubler consideraba la “fusión indoamericana” como un refejo de la España y la cultura local solo un minimo aporte. Al mismo tiempo negó la posibilidad de un Barroco Americano y más aún de la existencia del Arte Mestizo, aceptando con algunas dudas el fenómeno del sincretismo. Estaban en juego las aplicaciones d
A la generación de estudiosos nacidos en las últimas decádas del siglo XIX se opusieron los historiadores del siglo siguiente. Entre Noel y Kubler se encuentran pocos puntos en común: ambos estudiaron en Europa y al principio de sus carreras se ocuparono de los territorios del antiguo virreinato del Perú. Noel, desde el 1914, perfeccionó sus investigaciones en busca del origen de la arquitectura nacional, que reconoció en el periodo colonial del Alto Perú, como también en Cusco y Lima; es en la capital de Perú donde Noel tuvo la posibilidad de aplicar concretamente sus conocimientos de arquitectura antigua, a partir de la cual nació el estilo neocolonial que definió su obra: el inovativo proyecto para la Embajada Argentina (1928) que le sirviò de modelo para el Pabellón de la Exposición de Sevilla (1929).
En el camino marcado por personalidades como fueron la de Martín Noel, los historiadores de la siguiente generación reconocieron una forma de trabajo académico, con metodología rigurosa y crítica; si embargo manifestaron sus desacuerdos con Noel y otros, los cuales estaban mas interesados a crear una arquitectura neocolonial que a preservar lo realmente colonial.
Kubler, por su parte, comenzó estudiando principalmente la arquitectura mexicana, para luego abordar la cultura peruana desde un punto de vista de la expresión artística de inspiración precolombina. Tras el terremoto del 1950 en Cusco, siendo él considerado uno de los principales expertos de la arquitectura latinoamericana, estuvo encargado por parte de la UNESCO para que fuera a la antigua capital de los Incas, a evaluar los daños y elaborar un proyecto de reconstrucción de la ciudad. De hecho, no tenía muchos conocimientos de la zona andina a mediados de los años ‘40, como lo demuestra la correspondencia con Harold Wethey en 1946.
El intervento de Kubler en Cusco provocó una animada polémica con todos los demás historiadores y aquitectos de la zona. En el 1950, cuando ocurrió el terremoto, el presidente de la UNESCO era el mexicano Jaime Torres Bodet (1948-1952), un gran admirador del estadounidense. Mientras tanto, los acontecimientos sociales y políticos contemporáneos de otros estados sudamericanos, como la Argentina, impidieron la partecipación de académicos más cercanos a la realidad peruana, entre ellos el propio Noel. A veces la escritura de la historia es condicionada por los hechos sociales y políticos de la época.
Por este motivo Kubler tuvo también una fuerte discusiòn incluso con Mario Buschiazzo, el principal antagonista de Noel desde un punto de vista teórico. Se trataba de polémicas académicas, diferentes formas de entender el mundo y su pasado. Cusco fue causa de una contraposición entre ellos; hoy podemos decir que los arquitectos Sudamericanos tenían razón, pero Kubler representaba una mirada muy diferente al patrimonio, una vertiente de modernización que aún no había llegado al Perú.
El asunto no era de temas, sino de métodos y teorías. Kubler consideraba la “fusión indoamericana” como un refejo de la España y la cultura local solo un minimo aporte. Al mismo tiempo negó la posibilidad de un Barroco Americano y más aún de la existencia del Arte Mestizo, aceptando con algunas dudas el fenómeno del sincretismo. Estaban en juego las aplicaciones d
Tipologia CRIS:
2.1 Contributo in volume (Capitolo o Saggio)
Keywords:
Storiografia, America Latina, XX secolo, architettura coloniale
Elenco autori:
Mazzanti, Claudio
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Titolo del libro:
Lo construido y lo pensado. Correspondencias europeas y transatlanticas en la historiografia de la arquitectura - Built and thought. European and transatlantic correspondence in the historiography of architecture